sábado, 10 de septiembre de 2011


Es miércoles. Un guaso se come el viaje de hacerse un test de VIH, gratis, en Santa Rosa 360.

Baja las escaleras hasta la sala de espera. Le hacen llenar un formulario, parece un cordero tiritando. Aguarda sentado y el forro de la silla le hace transpirar el culo. Quiere pensar en otra cosa. Mira el potus que cuelga en la ventana, el folleto informativo, otra vez el potus, de nuevo el folleto. Frota un bolígrafo bic sobre los callos de las manos.

Desde el pasillo una doctora lo llama con voz recia. Lo hace pasar al consultario, lo felicita por animarse, le da una charla educativa. Si lo detectás a tiempo parás la bronca, se vuelve una enfermedad crónica, le explica. El sexo oral contagia, es tan riesgoso como la pija entrando pelada, le dice. En realidad, lo dice con un lenguaje más prolijo, lo escribo de otro modo con fines pedagógicos. Pero te contagiás, le dice, si tragas leche o flujo te contagiás.

Después le hace un simulacro de cómo hay que cuidarse en esas circunstancias: le retirás la argolla a la punta del condón y lo abrís hasta que quede como un paño.

Eso lo usas de pantalla, ¿entendés? Lo estiras sobre la concha así, como cuando estirás una toalla sobre la playa, y pasás la lengua a tu manera por encima de la capa; de paso te evitás la fragancia a vieja del agua muerta.



jueves, 8 de septiembre de 2011

las cosas

Humilde crónica la del bondi feliz.


Una mañana gris

su conductor lo abandonó.

Lo dejó tirado a la vuelta de mi casa

y no volvió más por él.


Pero las cosas no se pierden

(tan sólo cambian de dueño),

por eso fue adoptado por los vecinos

y ahora es patrimonio barrial.


El bondi no es

chatarra

basura

ni estorbo para nosotros

los de barrio Observatorio.


La gorda del almacén,

que da mandarinas de vuelto,

dice que pervertidos lo usan de bulo;

mientras la escucho, cierro los ojos y me ratoneo un cacho.


Los pibes lo usan como arco

y juegan al 25

y el que pierde paga la coca.


El martes

pasé eufórico por ahí y la vi,

más redonda que nunca,

perfectamente acomodada.


Como soy más grandulón la medí sin permiso

y le entré chancha, con precisión, abajo a un costadito,

donde un portero jamás llega.


Me parece que el arquerito se quedó medio asustado porque le fundí.

Yo me fui corriendo a casa: me sentía Riquelme.



miércoles, 7 de septiembre de 2011

Test laboral






“¿Qué harían Leonardo, Mozart, o Baudelaire? La siniestra respuesta es absolutamente nada. Si


no se adaptasen a las nuevas reglas del mercado contemporáneo, no tendrían trabajo”.


(Canclini, Néstor García).




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Pasó la primera selección

Y varios seguíamos en carrera

por el puesto de trabajo.


A una gorda la descartaron de plano

por no estar a la medida de la empresa.


Un jujeño quedó automáticamente fuera

en el dibujo del hombre caminando bajo la lluvia;


la lapicera no le anduvo y pidió que se la cambien por otra.

Error.

La analista consideró que se trataba de un:

-inconforme

-dependiente

-débil

-incapaz de sobreponerse a situaciones difíciles.

-elemento negativo para el clima laboral.

- encima, morocho.



El turno me llegó y entregué mi ilustración.


La examinó un minuto y comenzó el cuestionario:


- A usted: ¿le gusta circular bajo la lluvia,

casi desnudo, libremente?


-Sí.


- ¿Se exhibe ante la aldea sin vergüenza,

le oferta lo que tiene por monedas?.


- Sí.


-Y dígame: a veces, a cambio de afecto,

¿se entrega gratuitamente?


-Sí, señora.


-Entonces /clamó la terapeuta /

no hay otro resultado que el siguiente:


usted tiene perfil para ser puta, caballero


(o poeta, si prefiere).








domingo, 21 de agosto de 2011





Comparto el sentido de Facundo Cabral, el poeta.

A mí tampoco me dice nada que se haya caído un avión

ni lo que declaró el presidente de Estados Unidos hoy;

a mí me importa en dónde estoy.


Si el mundo es una piñata amangando a reventar

que sea mi mente una bolsa de sorpresitas.

Que escupa mi corazón cotillón al aire.

Que menos sea más en mis retinas

y un acto sencillo me llene de asombro.


Deseos mínimos para sentirme vivo.


Deseo que hoy trepe la tapia un amigo,

desde una pila de escombros,

y le arranque un limón al árbol del vecino.


Que se haga el superhéroe

y traiga un cítrico a la mesa.


Que alguien venga y me rescate,

en este día triste,

de atragantarme con una milanesa seca.





miércoles, 17 de agosto de 2011













Anteayer

desde la ventanilla de un Duna Break
-al mejor estilo cordobés-
un guaso me grita:
“que bufandiiiita… Harry Potter…”

mofándose de mí
de esta miopía atroz
de este suicidio a la moda
que soy y seré.

Me dieron ganas
de patearle la puerta
echarle un gallazo
revolearle una baldoza
mandarlo a la concha de su madre

pero era al pedo

por astucia
picardía
espontaneidad
valentía
a los laureles los tenía bien ganados
en esta cruel batalla.

Un triunfo indiscutido,
inobjetable.

El semáforo cambió a verde
y cada cual siguió su rumbo.

Volví a mi casa abatido,
pateando bolsas de basura
como un perdedor hermoso.





lunes, 8 de agosto de 2011

cordobesismo
















Che manga de culeados

el "Cordobesismo"

no da ni asco

o-co-te da

O sea

no levanta el upite

es un pinchilón

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Adivinanza al 43%:

¿saben que tienen en común

José Manuel y Don Corleone?

Son III capítulos

de un sucio Clan

que día y noche te la pone.